El cáncer cervicouterino se mantiene como una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres en México, con un impacto más severo en comunidades indígenas, donde las condiciones de acceso a servicios de salud siguen siendo limitadas.
De acuerdo con cifras correspondientes a 2022, en el país se registraron 10 mil 348 nuevos casos de este tipo de cáncer y 4 mil 909 muertes, lo que refleja una carga persistente en el sistema de salud, especialmente en sectores vulnerables.
A este panorama se suman otros cánceres ginecológicos que también representan un reto para la salud pública. El cáncer de endometrio reportó alrededor de 5 mil 347 nuevos casos y mil 360 fallecimientos, mientras que el de ovario registró cerca de 5 mil 193 diagnósticos y 3 mil 360 muertes en el mismo periodo.

Especialistas advierten que, aunque estos padecimientos pueden ser detectados de forma oportuna, factores como la falta de información, el acceso limitado a servicios médicos y las barreras culturales dificultan su diagnóstico temprano, particularmente entre mujeres indígenas.
En este contexto, se puso en marcha la iniciativa “Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa”, una colaboración entre la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer (AMLCC) y la farmacéutica MSD, que busca reducir las brechas de atención mediante información accesible y adaptada culturalmente.
El proyecto iniciará en Juchitán, Oaxaca, una región identificada con alta incidencia de estos padecimientos, donde se distribuirán materiales informativos en español y zapoteco para facilitar la comprensión y promover la prevención.

Barreras estructurales, el principal desafío
Las mujeres indígenas enfrentan obstáculos como la lejanía de unidades médicas, limitaciones lingüísticas y factores socioculturales que restringen el acceso a servicios preventivos.
“Desde la AMLCC estamos convencidas de que alianzas como ‘Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa’ son fundamentales para visibilizar e informar a las mujeres indígenas y para derribar las barreras culturales y lingüísticas que limitan el acceso a la atención oportuna del cáncer cervicouterino, de endometrio y de ovario”, comentó Mayra Galindo Leal, Directora General de la Asociación Mexicana de la Lucha Contra el Cáncer (AMLCC).
Por su parte, Jennifer Cox, directora general de MSD en México, dijo: “En MSD creemos que la innovación y la colaboración son esenciales para reducir las desigualdades en salud. A través de ‘Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa’, desarrollada en colaboración con la AMLCC y que se lanzará en Juchitán, Oaxaca, impulsaremos acciones concretas para mejorar la prevención y la detección temprana de los cánceres ginecológicos”.

Ante este escenario, expertos coinciden en que la detección temprana y la información adecuada son claves para reducir la mortalidad, pero también advierten que cerrar la brecha en salud requerirá estrategias integrales que consideren las condiciones específicas de estas comunidades.
