Ciudad

Día del Niño con sombra: violencia infantil no cede, más del 50% de casos en CDMX son agresiones físicas

CDMX en alerta: miles de niñas y niños siguen atrapados en entornos violentos pese a baja en reportes

CDMX
Violencia infantil no cede: más del 50% de los casos en CDMX son agresiones físicas FOTO: JUAN JOSÉ ESTRADA SERAFÍN /CUARTOSCURO.COM (Juan José Estrada Serafín)

En el marco del Día del Niño y del Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil, la realidad de miles de niñas, niños y adolescentes en la Ciudad de México revela una paradoja inquietante: aunque los reportes oficiales muestran una ligera disminución, la violencia sigue profundamente arraigada en los hogares y entornos cercanos.

De acuerdo con datos otorgados a Publimetro por el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), durante el primer trimestre de 2026 se registraron mil 409 llamadas relacionadas con menores en situación de riesgo, una reducción del 5% respecto a las mil 484 reportadas en el mismo periodo de 2025.

Sin embargo, detrás de la aparente mejora estadística se esconde un problema estructural. El 57% de los casos está vinculado a agresiones físicas y violencia familiar, mientras que el 28% corresponde a omisión de cuidados y abandono. El resto involucra a menores en situación de calle o con aparentes alteraciones mentales.

La mayoría de las víctimas son niños (45%), seguidos de niñas (39%), y una cuarta parte tiene entre 10 y 12 años. Es decir, la violencia impacta con fuerza en etapas clave del desarrollo.


Las autoridades advierten que la reducción en llamadas no significa necesariamente menos violencia, sino posibles fallas en la denuncia o normalización del maltrato.

Violencia normalizada desde la crianza

Uno de los factores más preocupantes es la aceptación social de prácticas violentas como forma de disciplina. En México, 6 de cada 10 niñas y niños de entre 1 y 14 años han experimentado algún tipo de disciplina violenta en sus hogares.

El problema no siempre es percibido como tal. Según datos nacionales, el 27% de las personas considera que gritar no constituye violencia infantil. Esta percepción invisibiliza el daño psicológico y emocional que puede ser tan profundo como el físico.

El castigo corporal, los gritos y las humillaciones siguen siendo métodos de crianza arraigados, pese a que se ha demostrado que afectan el desarrollo integral de la infancia y aumentan riesgos a largo plazo como trastornos mentales, consumo de drogas e incluso conductas suicidas.

CDMX
Infancias en riesgo: 6 de cada 10 niños sufren disciplina violenta en México FOTO: JUAN JOSÉ ESTRADA SERAFÍN /CUARTOSCURO.COM (Juan José Estrada Serafín)

Hospitales: el reflejo más crudo

Las cifras del sector salud evidencian la gravedad del fenómeno. En 2021:

  • 463 menores fueron atendidos por violencia familiar en hospitales de la CDMX
  • 258 por violencia sexual (un incremento de más del 120% respecto a 2020)
  • 602 por violencia física (un aumento de 59.3%)

Estos datos colocan a la capital entre las entidades con mayor número de casos en distintas formas de violencia infantil.

Aunque algunos indicadores muestran descensos, como la violencia familiar hospitalaria (que bajó 37.9% respecto a 2020), otros reflejan un repunte alarmante, especialmente en violencia sexual.

Consecuencias que duran toda la vida

El maltrato infantil no termina en la infancia. Sus efectos se extienden a lo largo de toda la vida:

  • Bajo rendimiento escolar
  • Mayor riesgo de desempleo
  • Problemas de salud mental
  • Mayor probabilidad de involucrarse en conductas delictivas

Los costos no solo son individuales, sino sociales y económicos. Una infancia marcada por la violencia puede convertirse en una adultez con menos oportunidades y mayores vulnerabilidades.

La otra ruta: crianza positiva

Frente a este panorama, especialistas y organismos insisten en la necesidad de transformar los modelos de crianza.

La crianza positiva propone un enfoque basado en el respeto, el apego seguro y la comunicación. Sustituye el castigo por límites claros, diálogo y consecuencias educativas.

Entre sus pilares destacan:

  • Escucha activa entre madres, padres e hijos
  • Regulación emocional de los adultos
  • Disciplina sin violencia
  • Reconocimiento de niñas y niños como sujetos de derechos

Los beneficios son claros: mejor autoestima, estabilidad emocional, habilidades sociales y resolución pacífica de conflictos.

Un llamado a no mirar hacia otro lado

Autoridades del C5 subrayan que cualquier sospecha de maltrato debe ser reportada de inmediato a los números de emergencia (9-1-1), denuncia anónima (089) o la línea *765 para violencia contra la mujer.

Porque más allá de las cifras, el problema central es la tolerancia social a la violencia. Y mientras siga siendo vista como parte “normal” de la crianza, miles de niñas y niños continuarán creciendo en entornos que vulneran su dignidad.

Tags

Lo Último