En medio del debate sobre derechos laborales y conciliación familiar, la Cámara de Diputados recibió una iniciativa para ampliar la licencia de maternidad en México hasta 52 semanas con goce de sueldo, una propuesta que busca redefinir el esquema actual y alinearlo con las necesidades de cuidado durante el primer año de vida.
Impulsada por el diputado César Israel Damián Retes (PAN), la reforma plantea modificar la Ley Federal del Trabajo para fortalecer la protección de las madres trabajadoras, en un contexto donde especialistas advierten rezagos en políticas de salud materno-infantil y acceso a prestaciones laborales.

La propuesta establece que del total de semanas, seis podrán disfrutarse antes del nacimiento, mientras que el resto se otorgaría tras el parto, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de salud y cuidado durante el primer año de vida.
Asimismo, contempla que el periodo podrá ampliarse en caso de que el menor nazca con alguna discapacidad o requiera atención médica hospitalaria.
En materia de adopción, el documento señala que las madres trabajadoras tendrían derecho a 52 semanas de descanso con goce de sueldo a partir del momento en que reciban al menor.
Adicionalmente, se prevé una licencia complementaria de hasta 26 semanas sin goce de sueldo, con la garantía de conservar el empleo, siempre que no hayan transcurrido más de 78 semanas desde el parto.
El legislador argumentó que el esquema actual, que contempla 12 semanas de descanso, genera tensiones frente a recomendaciones de salud como la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses.
La iniciativa también plantea que la ampliación representa una medida de progresividad de derechos, alineada con estándares internacionales como el Convenio 183 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
No obstante, reconoce que su implementación requerirá ajustes normativos y financieros, particularmente en el sistema de seguridad social.

Impacto laboral y retos de implementación
El documento advierte que en México cerca de 24.3 millones de mujeres están ocupadas, pero más de la mitad se encuentra en la informalidad, sin acceso a prestaciones como licencias de maternidad.
Además, señala que la participación laboral impacta en prácticas como la lactancia materna, al registrar menores niveles entre mujeres que trabajan fuera del hogar.
Con esta reforma, los legisladores buscan avanzar hacia un modelo que concilie la vida laboral y familiar, aunque su viabilidad dependerá de la discusión legislativa y del diseño de mecanismos de financiamiento.
