El gobierno de México dio un paso clave en su política exterior al reactivar formalmente su relación con España, tras un encuentro entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares.
Durante la reunión en Palacio Nacional, el funcionario europeo entregó una invitación oficial del Felipe VI para que México participe en la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid en noviembre.

Reencuentro diplomático tras años de tensión
El acercamiento ocurre luego de que ambos países avanzaran en la normalización de sus relaciones diplomáticas, tras un periodo marcado por desacuerdos históricos relacionados con la conquista de América.
En meses recientes, declaraciones del rey Felipe VI reconociendo abusos durante ese periodo fueron bien recibidas por el gobierno mexicano, lo que facilitó el restablecimiento del diálogo bilateral.
México, actor clave en agenda internacional
Durante el encuentro, Albares subrayó el papel estratégico de México en foros multilaterales, destacando su participación no solo en la cumbre de Madrid, sino también en la futura Cumbre por la Democracia de 2027.
Ambos gobiernos coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación ante desafíos globales, con base en valores compartidos y una agenda común.
Firma de acuerdos para consolidar la relación
Como parte de este proceso, se prevé la firma del Acta de la Comisión Binacional España-México, en coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Este mecanismo busca consolidar la estabilidad diplomática y reforzar los vínculos económicos, políticos y culturales entre ambos países.
El encuentro representa un punto de inflexión en la política exterior de la actual administración, al marcar el relanzamiento de una relación estratégica con España.
Además, reafirma la intención de México de fortalecer su presencia en escenarios internacionales y consolidar alianzas en Europa.
