La inflación ya no solo vacía el carrito del súper; ahora también empuja a millones de familias a comprar comida casi echada a perder, para enfrentar el aumento en el precio de los alimentos y, en casos extremos, comer lo mejor posible.
Sin exagerar… Vísceras en lugar de carne; frutas golpeadas, verduras marchitas, leche al límite y enlatados con fecha vencida “próxima” ya se volvieron parte de la nueva rutina de miles de familias para estirar la quincena.
El presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), Cuauhtémoc Rivera, informó a Publimetro que el golpe de la inflación alimentaria, que Inegi ubica en 8.3% en el último mes, cambió por completo la forma de comprar alimentos en México.
“Realmente tú quieres comprar fruta, legumbres y hortalizas frescas; que duren para toda la semana, con mayores nutrientes y de primera calidad. Pero la inflación hace que la gente busque productos de segunda y de tercera, con menos nutrientes, menos calidad y por echarse a perder, pero de menor precio”, reveló.
“La compra de alimentos de segunda o tercera, que no son frescos y pueden echarse a perder, no es un fenómeno de las familias de menores ingresos, también jala y arrastra a las clases medias, que de igual forma son afectadas por la inflación”.
— Cuauhtémoc Rivera
Adiós a comida fresca
El líder de la Anpec señaló que hasta 70% de los consumidores dejó de llevar productos frescos, de primera calidad, ante la creciente alza en el precio de frutas y verduras; como el jitomate que subió 121% anual, que hasta 98.50 pesos el kilo o los chile poblano y serrano que se encarecieron 41% y 36% en el último mes, respectivamente.
Reveló que 20% de los clientes de tienditas, recauderías y mercados públicos compren alimentos frescos de tercera calidad, como el famoso ‘jitomate flojito para la sopa’ –a punto de la descomposición–, que llevan más de una semana sin venderse, pero que cuesta hasta 10 o 15 pesos más barato.
Cuauhtémoc Rivera detalló que alrededor de 50% de los consumidores busca las verduras, frutas y hortalizas que ya están maduras, que todavía aguantan y suelen ofrece una baja de cinco o 10 pesos; pero que no son totalmente frescos.
Refirió que solo 20% de los compradores mexicanos busca y paga por productos de primera calidad, frescos o del día, que ofrecen todas las ventajas: tienen alto valor nutritivo, son más jugosos, no están golpeados y duran más tiempo en el refrigerador.
Mientras que alrededor de 10% de las personas –de plano– cancelaron la compra de alimentos caros como el jitomate, papa, cebolla, chiles y frutas de temporada como piña y mango que no bajan de 40 o 55 peso cuando son de primera, de acuerdo con el precio que ofrecen los mercados públicos.
Comida caduca llena despensas
El líder del comercio en pequeño destacó que la crisis del consumo de comida casi echada a perder no es exclusiva de los alimentos frescos, también golpea al mercado de la carne, enlatados y abarrotes.
Refirió que, en las tiendas de descuento, de conveniencia y supermercados hay ofertas o rebajas en latas de atún, sardina, aceite, leche, galletas y alimentos procesados que están a días de caducar y que la gente –sin darse cuenta o ser conscientes– lleva a su despensa creyendo que ganó un ahorro de cinco, 10 o 15 pesos.
Ello, sin contar con las personas que también compran arroz, frijol, cereales o azúcar suelto o a granel, cuya calidad, limpieza, tamaño, textura al cocinar y sabor pueden ser distintos, porque son de menor calidad; aunque eso no quiere decir –en todos los casos– que no pueden comer.
“Eso también ocurre con los cárnicos. No es lo mismo comprar la proteína –bistec o piezas enteras– que las vísceras. Entonces, cuando tú compras vísceras, que es lo que menos conviene consumir de cualquier animal.
“Las vísceras es una opción de segunda y depende también del tipo de víscera, porque también hay de tercera calidad, que son más baratas y por barato se venden más. Ahí hablamos de tripas, hígados y todo lo que te puedas imaginar”, subrayó Cuauhtémoc Rivera.
Productos más caros en México
El Inegi reportó que los productos con mayor incremento de precio, durante abril de 2026, fueron:
- Chile poblano: 41.42%
- Chile serrano: 36.27%
- Otros chiles frescos: 26.46%
- Jitomate: 19.25%
- Papa y otros tubérculos: 12.23%
- Gasolina de alto octanaje: 6.16%
- Autobús urbano: 3.44%
- Gas doméstico LP: 1.56%
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías: 0.49%
- Vivienda propia: 0.31%
