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Detrás de cada golazo hay ciencia: UNAM explica el secreto del “chanfle”

El efecto Magnus y la inteligencia artificial ayudan a entender los tiros con efecto y las jugadas más espectaculares del fútbol

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La inteligencia artificial ayudan a entender los tiros con efecto y las jugadas más espectaculares del fútbol (Imagen generada con )

La magia del fútbol no solo vive en los pies de los jugadores. También está en la física, en la trayectoria del balón, en la velocidad de un disparo, en el giro que provoca un “chanfle” imposible y hasta en los datos que hoy analizan el rendimiento dentro de la cancha.

A nueve días de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la ciencia comienza a jugar su propio partido, de ahí que Arturo Camacho Guardian, investigador de la UNAM, comentó que el fútbol moderno ya no se entiendo únicamente con táctica o pasión sino también con inteligencia artificial y análisis de datos.

¿Por qué el balón hace “chanfle”?

Uno de los fenómenos más llamativos en el fútbol es el llamado efecto Magnus, responsable de que un balón pueda curvarse en el aire tras un disparo con efecto.

Este principio físico ocurre cuando una pelota gira mientras avanza por el aire.


Ese movimiento provoca diferencias de presión alrededor del balón, lo que genera una fuerza que lo desplaza hacia un lado y crea trayectorias curvas, como las que se ven en tiros libres, centros cerrados o disparos que parecen cambiar de dirección en el último segundo.

Por eso, jugadas conocidas como el“chanfle”o la“hoja seca”no son solo talento puro: también responden a leyes físicas. La forma en que el jugador golpea el balón, la velocidad, el giro y hasta las condiciones del ambiente pueden modificar la trayectoria.

Aunque para los aficionados basta ver un disparo espectacular para emocionarse, la física permite entender por qué ese balón terminó en el ángulo o por qué un portero no alcanzó a reaccionar.

Por ello, Camacho Guardian explicó que factores como la altitud, la humedad y la densidad del aire pueden cambiar la velocidad y el comportamiento de la pelota dentro del campo.

Es decir, no es lo mismo jugar en una ciudad a nivel del mar que hacerlo en una cancha de altura, donde el balón puede viajar de manera distinta.

Esto ayuda a explicar por qué algunos equipos adaptan su preparación dependiendo de la sede, el clima o el tipo de rival. En torneos como una Copa del Mundo, esos pequeños detalles pueden marcar diferencias importantes.

¿La ciencia puede explicar el talento de Messi?

La gran pregunta es si la física puede medir o incluso replicar el talento de los grandes futbolistas. Para Camacho Guardian, la ciencia puede explicar cómo se mueve un jugador o cómo golpea el balón, pero no puede convertir a alguien en Lionel Messi.

En tanto, el talento, la intuición, la creatividad y la conexión entre jugadores siguen siendo elementos humanos que ninguna tecnología puede sustituir. La ciencia puede ayudar a optimizar procesos, prevenir lesiones y mejorar estrategias, pero no reemplaza la esencia del fútbol.


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