Ver los partidos del Mundial no saldrá gratis. Cada partido puede convertirse en una cuenta de tres mil pesos para una reunión de 10 personas en casa o, bien, hasta ocho mil pesos en restaurantes, bares y cantinas, reveló la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).
La organización prendió una alerta directa para el bolsillo de millones de aficionados del futbol: la fiesta será frente a la pantalla, pero el cobro llegará en botanas, refrescos, cerveza, agua y comida preparada y servicios que cuestan casi un mes de salario mínimo.
A través de un informe especial, la Anpec reportó que el gasto promedio será de 300 pesos por persona cuando el partido se vea en casa, una cifra que convierte cada reunión familiar o con amigos en una pequeña derrama de consumo.
Refirió que en ambos casos, el menú mundialista incluye alitas, pizzas, hot dogs, hamburguesas, snacks y bebidas; es decir, todo lo necesario para gritar gol y rogar para que tu cartera salga ilesa o lo menos agujerada posible.
CITA
“En estos días difíciles por los que atraviesa México, recuperar reputación y buena imagen es tal vez el beneficio mayor de esta justa deportiva; sin embargo, hay que señalar también que hay una enorme expectativa sobre la derrama económica que generará, la cual se estima superior a los 60 mil millones de pesos en el país; al respecto solo queda decir: ‘que los dioses nos guíen y los astros se alineen... y así sea”.
— Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec
La pantalla también cobra caro
Para quienes decidan ver los partidos en restaurantes, bares o establecimientos con pantallas, el golpe será mayor: el gasto oscilará entre 500 y 800 pesos por persona, considerando alimentos, bebidas y servicio.
La diferencia es clara: ver el Mundial fuera de casa casi triplica el gasto individual frente a una reunión doméstica, con un desembolso mínimo que ronda entre cinco mil y ocho mil pesos, equivalentes a más de un mes des salario mínimo si se suman las propinas y el costo del estacionamiento o transporte.
La Anpec estimó que el Mundial será uno de los eventos de consumo más importantes de los últimos años, con una derrama económica superior a 60 mil millones de pesos en el país. Esa derrama —el dinero que se mueve por compras, servicios y consumo durante el torneo— no dependerá solo de los estadios, sino también de salas, bares, restaurantes, tiendas y negocios de barrio.
Antojo no pide permiso
La justa mundialista –que arranca este 11 de junio con el partido inaugural entre la Selección de México y Sudáfrica– será un detonador de consumo infalible que, sí o sí, debe ser capitalizado por los comerciantes.
La Anpec destacó que el dato duro está en el comportamiento esperado de los consumidores: 90% de las compras recurrentes durante el torneo se concentrará en alimentos preparados, bebidas y abarrotes.
Esto último significa que el verdadero marcador económico de la fiesta global del futbol se jugará en pizzas, botanas, refrescos, cerveza, hielo, pan, embutidos, desechables, latería, lácteos y comida para llevar.
