Así entrega Peña Nieto el país a Andrés Manuel López Obrador

En el balance sexenal de la administración del aún presidente de México, el empleo, la seguridad, las reformas y la economía nacional mostraron diversos altibajos

Por Miguel Ángel Bravo

Después de 72 meses de gobierno, este 1 de diciembre el presidente Enrique Peña Nieto termina su sexenio entre claroscuros: números históricos en materia económica, turística, agroalimentaria y de empleo, así como un importante vacío en seguridad, justicia y derechos humanos.

Hablar de la gestión del presidente Enrique Peña Nieto sería imposible sin mencionar las reformas estructurales incluidas en el Pacto por México. A través de éstas se gestó una agenda de transformaciones sin precedente, la cual hizo posible un nuevo andamiaje legal e institucional cuyos resultados ya son visibles a casi seis años de su presentación.

En materia política, en 2015 se llevó a cabo el primer proceso derivado de la reforma político-electoral, en el cual se permitió la inclusión en la boleta de candidatos independientes, la paridad de género en los congresos locales y federal, así como la elección consecutiva de legisladores, alcaldes, regidores y síndicos. Asimismo, el Instituto Federal Electoral (IFE) se transformó en el Instituto Nacional Electoral (INE) ampliando sus atribuciones y su estructura; se fortaleció el sistema de fiscalización electoral y se promulgaron leyes en materia de delitos e instituciones electorales.

Indicadores del gobierno de Peña Nieto

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En contraste de los avances que se tuvieron en la política, la seguridad fue uno de los retos que no se cumplieron este sexenio. “No hemos alcanzado el objetivo de darle a los mexicanos paz y tranquilidad en cualquier parte de la geografía nacional”, dijo Peña Nieto en agosto de 2018. Esto a pesar de que en esta gestión hubo mayor coordinación entre la Secretaría de Gobernación, las Fuerzas Armadas, la PGR, el Cisen y la Policía Federal.

Aunque se logró la captura de 110 de 122 líderes del crimen organizado en estos seis años, el panorama de crímenes muestra que la estrategia de seguridad no fue la adecuada para brindar paz a los mexicanos. De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, en esta administración se han registrado 120 mil 666 homicidios dolosos, 17% más que los ocurridos en el sexenio de Felipe Calderón. Asimismo, hubo 7 mil 357 secuestros, 13% más que en el periodo anterior.

La agenda de seguridad está íntimamente ligada a la procuración de justicia y al respeto a los derechos humanos. Por ello, desde el inicio de la administración, se asumió el compromiso de implementar el Sistema de Justicia Penal Acusatorio (SJPA), el cual es considerado el cambio jurídico más trascendente de los últimos 100 años en el país.

Uno de los logros de este cambio es que con el apoyo de facilitadores capacitados y certificados, la víctima puede expresarse en forma libre y segura, lo que es clave para obtener una solución más rápida y una reparación del daño acorde a sus intereses, en un marco de estricto respeto a sus derechos humanos.

A pesar de esta nueva transformación judicial, casos como la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, las matanzas de Chalchihuapan, Iguala, Tanhuato, Apatzingán, Tlatlaya, Nochixtlán, Palmarito, entre otras, quedarán como marcas en materia de derechos humanos en esta gestión. Según el último informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), entre 2012 y 2017 se documentaron 247 casos de tortura, 89 desapariciones forzadas, 5 mil 086 detenciones arbitrarias y 11 ejecuciones extrajudiciales.

Indicadores de seguridad de EPN

Educación y desarrollo social, las joyas del sexenio

Como bien lo señaló el mandatario federal, la reforma educativa fue una en la que más se invirtió en el sexenio y también una de las de mayor controversia. La transformación de la educación en México pasó de un modelo centrado en la alfabetización y la ampliación de la cobertura, a uno centrado en la calidad de la educación, es decir, en la adquisición de habilidades y competencias.

Un aspecto fundamental es que la Reforma Educativa permitió al Estado mexicano recuperar y asumir plenamente la acción rectora y reguladora que le corresponde, retomando con ello el propósito original de convertir la educación pública en un instrumento del desarrollo económico y de movilidad social del país.

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La reforma educativa se basó en tres pilares fundamentales: el Nuevo Modelo Educativo, maestros mejor preparados a través de la evaluación docente y mejores escuelas por medio de inversión pública para mejorar más de 42 mil escuelas.

“Desde su origen, la reforma educativa –y cada una de sus políticas– ha tenido como fin último garantizar una educación de calidad”, consideró el titular del Ejecutivo en mayo de 2018.

En cuanto a desarrollo social, esta gestión puede destacar que en seis años 1.9 millones de mexicanos (37%) dejaron de vivir en pobreza extrema alimentaria, al pasar de 7 a 5.1 millones de personas en esta condición, según información de Coneval. De igual forma, hubo un impulso a la vivienda, ya que de enero de 2013 al 30 de junio de 2018 se entregaron más de 3.1 millones de créditos, 67% de ellos han sido créditos hipotecarios, y el resto para el mejoramiento de viviendas.

En 2017, México fue sacudido por dos sismos de gran fuerza; estos cambiaron por completo el panorama del final de la administración al impulsar la reconstrucción de cerca de 59 mil 867 viviendas, la atención de salud, de rehabilitación de escuelas y el mejoramiento del sistema de Protección Civil. En este último aspecto, se consolidó el número 911 para la atención de emergencias a nivel nacional y el Plan MX ante los fenómenos naturales que México afronta.

Números históricos del sexenio

Uno de los objetivos de la administración del presidente Peña Nieto al inicio de su sexenio fue la de liberar el potencial de nuestra economía, como un medio para propiciar el desarrollo, abatir la pobreza y alcanzar una mejor calidad de vida para las familias mexicanas.

Uno de los avances de este gobierno fue en materia económica, el número de contribuyentes pasó de 38.4 millones a 68.4 millones, es decir, un 78%. La reforma hacendaria permitió fortalecer la estructura de los ingresos totales, otorgándoles mayor estabilidad, aumentando el número de contribuyentes y dejando de depender de los ingresos petroleros.

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En este último aspecto, el nuevo modelo energético abrió, a través asignaciones de contratos en Pemex y CFE, la inversión al extranjero, con lo cual, más de 194 empresas han incursionado en el sector energético, comprometiendo inversiones por más de 191 mil millones de dólares en los siguientes años, cifra similar a la inversión extranjera directa recibida de enero de 2013 a junio de 2018.

Uno de los números históricos más importantes de este gobierno fue el alcanzado en la Inversión Extranjera Directa (IED) que llegó a más de 200 millones de dólares y que consolida a México como un destino atractivo, confiable y rentable para el desarrollo de proyectos a largo plazo.

“Si al inicio de esta administración nos hubiéramos fijado como metas sexenales alcanzar 200 mil millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) y generar más de cuatro millones de empleos, difícilmente alguien nos hubiera creído”, señaló el mandatario federal en noviembre de 2018.

La creación de empleos es otro indicador que rebasó las expectativas pues, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se superaron –por primera vez en la historia de México– la cifra de cuatro millones de empleos generados en un sexenio. Para poner en perspectiva este aumento, basta decir que supera ampliamente el número de puestos de trabajo creados durante los dos sexenios previos juntos, que alcanzaron 3 millones 517 mil empleos en los 12 años anteriores.

Asimismo, esta creación de plazas laborales estuvo fuertemente relacionada con el impulso que el país tuvo en el ramo turístico al pasar del 15º al 6º país más visitado del mundo con 39.5 millones de viajeros. El sector turístico, de acuerdo a distintas estimaciones, generó 10 millones de empleos directos e indirectos, y 60% de ellos son para mujeres y para jóvenes.

También en el sector agroalimentario, se logró un superávit en la balanza comercial de estos productos desde hace más de 25 años, consolidando a México como una potencia en este rubro a nivel global. En esta administración el país pasó de ocupar el lugar 13 a ser hoy la décima potencia mundial en producción agroalimentaria, las exportaciones en ese sector superaron los 35 mil millones de dólares.

Uno de los retos que afrontó esta administración fue la renegociación del entonces llamado Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las mesas de diálogo entre los tres países terminó el 30 de septiembre de 2018 y cambiará el panorama del comercio exterior en esta región y de la economía de México en los próximos 16 años, cuando vuelva a ser revisado.

  • 97% de los compromisos anunciados al inicio del sexenio fueron cumplidos –257 de los 266– de acuerdo con un recuento hecho por Publimetro.
  • 6o lugar se posicionó México, entre los destinos más visitados en el mundo.

Los compromisos no cumplidos:

  • Construcción de la red ferroviaria Aguascalientes-Guadalajara
  • Construcción del Tren Peninsular de Mérida, Yucatán, a Punta Venado, Quintana Roo
  • Construcción de la presa La Maroma en San Luis Potosí
  • Aprovechamiento de las aguas residuales de la Refinería Miguel Hidalgo
  • Construcción del tanque de almacenamiento de agua en El Salto
  • Equipar de infraestructura básica al centro logístico e industrial al Puerto Interior Tlaxcala
  • Construcción del Centro de Convenciones de Córdoba, Veracruz
  • Construcción del Tren México-Querétaro
  • Presa Santa María en  Sinaloa
Indicadores deuda pública de EPN

Inseguridad afectó al crecimiento económico

Adolfo Laborde, doctor en Relaciones Internacionales; profesor investigador de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac México.

¿Cuál es el balance del sexenio de Enrique Peña Nieto?

— Hay una estabilidad económica, eso es lo que muestran los indicadores. No hubo un crecimiento exponencial pero se tuvo un país estable, un país con crecimiento modesto, y que de alguna manera, ha dado una pauta a que la transición de gobierno sea menos complicada. Sin embargo, la inseguridad afectó mucho al gobierno, pues se destinaron muchos recursos para afrontar la violencia.

¿Cuáles son los logros que alcanzó Enrique Peña Nieto en su sexenio?

— Uno son las reformas estructurales, las cuales fueron fundamentales para el avance del país. En segundo lugar, darle un crecimiento moderado a la economía del país, los cuales se pudieron ver en baja inflación, bajo nivel de desempleo y, por supuesto, tener certidumbre y dar confianza al extranjero.

Los retos de este sexenio.

— Mayor crecimiento, mayor empleo, mayor ingreso y mayor equidad en los mexicanos. El mayor logro fue haber tenido estabilidad económica y moderar el crecimiento del país.

¿Cuál fue uno de los mayores desafíos no logrados en este sexenio?

— La inseguridad fue uno de los mayores desafíos que enfrentó esta administración, pues se destinaron muchos recursos a tareas de seguridad y, por supuesto, eso baja e impacta el riesgo país. Las calificadoras se mostraban con una tendencia conservadora que alejaba la inversión.

¿Qué se espera del sector económico del próximo gobierno?

— Estabilidad, que haya continuidad y que no haya un cambio drástico en el rumbo en lo que se haya hecho bien.

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