Crecimiento, seguridad y reforma fiscal, retos del segundo año de AMLO

De no atender estos puntos, México estaría en el peor problema registrado desde la crisis de 1995; con dos años seguidos de estancamiento y recesión: especialistas

Por Mario Mendoza Rojas / @SoyMrMoney

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tiene cuatro retos económicos urgentes para su segundo año de gobierno. El principal es crecer y, para ello debe resolver el problema de inseguridad, emprender una reforma fiscal y aumentar la inversión pública

El especialista en Economía y Finanzas de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC), Ramón Martínez,  señaló que el primer mandatario debe instrumentar políticas coherentes de gasto público e incentivos a la inversión, para sacar al país de la fase recesiva.

Señaló que la economía no pasará del 0.2% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2019; mientras que en 2020 se esperan tasas 1.2% a 1.7%, que son insuficientes para alcanzar un desarrollo económico real, que genere empleos y bienestar.

Refirió que para dejar atrás el estancamiento productivo, es necesario que el presidente López Obrador resuelva los problemas de inseguridad pública; provocados por la “estrategia permisiva” o de tolerancia que asumió su administración en la materia.

Es indispensable, apuntó, mejorar la impartición de justicia y garantizar el Estado de derecho; con el fin generar un ambiente propicio de inversión, apertura de negocios, traslado seguro de mercancías y reactivación económica en los estados afectados por crimen organizado.

AMLO debe concretar una reforma fiscal

SAT Cuartoscuro

En una entrevista con Publimetro, el especialista de la EBC subrayó que el segundo año del sexenio debe aprovecharse para concretar una reforma fiscal; que dé incentivos a las empresas que inviertan en capital de trabajo, apertura de plantas, aumento de producción y nuevos servicios.

Señaló que no se trata perdonar impuestos o evadir las tasas reales del ISR, IVA o los gravámenes a la nómina; sino de ofrecer elementos fiscales que motiven a las compañías a producir, generar empleos y apuntalar el desarrollo regional.

En la misma línea, apuntó, el presidente debe instrumentar y, en su caso, someter a la aprobación del Congreso, nuevos programas para reducir la informalidad económica; cuya aplicación cambie la percepción de que pagar impuestos no favorece a los nuevos negocios.

Con tales reformas, destacó Ramón Martínez, la economía puede aprovechar un circulo virtuoso; el cual inicia con mejores condiciones para la inversión y el desarrollo económico; y termina con proyectos productivos, más empleos, mejor recaudación y más consumo.

“Pero, si no se corrige el rumbo, México enfrentaría dos años sin crecimiento económico; podría perder el grado de inversión y estaría metido en el problema económico más importante desde la crisis de 1995”, puntualizó.

Inversión y empleos bien pagados

desempleo Cuartoscuro

La directora del Centro de Análisis Económico del Tec de Monterrey, Leticia Armenta Fraire, explicó que la inversión productiva y los empleos bien pagados, deben ser prioridad para alcanzar un crecimiento económico en México.

¿Cuáles son los retos económicos más importantes para el segundo año del actual gobierno?

– Fundamentalmente, el crecimiento y para ello, el presidente debe generar las acciones que detonen la inversión productiva; entendida –esta última– como el capital que genera empleos, aumenta en la productividad y genera negocios formales; que pagan impuestos e impulsan el consumo en todas sus ramas.

¿Cuál es el reto en materia de empleo?

– El empleo es una de las dolencias principales de la economía, que afecta a las familias. Una vez que se haya superado el estancamiento, el siguiente reto del gobierno es generar las condiciones necesarias para abrir puestos de trabajo bien remunerados; y continuar con las estrategia de mejorar los salarios de la población.

Los estudios y las cúpulas empresariales hablan de desconfianza e incertidumbre para invertir, ¿cómo se resuelve esto?

– Como en cualquier parte del mundo, sin inversión no hay crecimiento. Y para revertir la desconfianza es necesario que las estrategias del gobierno contra la inseguridad, el narcotráfico, el robo de mercancías o el pago de derecho de piso tengan resultados.

Y esto debe ser acompañado de mayor inversión pública en infraestructura y proyectos que faciliten la actividad económica; que impulsen el intercambio de mercancías y nuevos negocios. Estamos hablando de algo más que carreteras; hablamos del desarrollo de tecnología y telecomunicaciones para subirnos a la economía digital.

Si se atienden estos puntos, ¿México puede pasar del estancamiento a tasas cercanas a 2% del PIB?

– Es posible que México supere el estancamiento, si los retos se convierten en acciones concretas. Además, después del desempeño del PIB en 2019 –cercano a 0.0% o a menos 0.2% como proyecta el Banco de México–; será fácil alcanzar una cifra más alta; porque el punto de partida es muy bajo.

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