La corta memoria en Acción Nacional

Este año el PAN gobernará, por primera vez en su historia, 11 estados, lo que representa a cerca de 40 millones de personas

La corta memoria en Acción Nacional

Desde hace unos meses, apenas después de su triunfo en los comicios del 5 de junio, Ricardo Anaya Cortés, comenzó a recibir una serie de ataques, dirían algunos “fuego amigo”, debido a su exposición mediática. Sin embargo, pareciera que a este grupo de políticos se les olvida lo que cosecharon algunos cuadros panistas cuando ocuparon diversos puestos en la dirigencia nacional.

Comencemos con Gustavo Madero, uno de los panistas que en las últimas semanas se ha mostrado más reacio contra la dirigencia y resultados de Anaya Cortés. Madero estuvo al mando de Acción Nacional en tres diferentes periodos.

Su herencia a los panistas fue un partido altamente desgastado por las pugnas internas, fundamentalmente con los más cercanos al ex presidente Felipe Calderón. Mucho de este desgaste provocó, incluso, que el PAN entregara la Presidencia de la República en 2012 al PRI y descendiera hasta el tercer lugar en preferencias electorales a nivel nacional.

Con Madero, el PAN perdió diputaciones federales en la pasada Legislatura, al pasar de 113 a 109. El chihuahuense es señalado también de “inflar” ilegalmente el padrón de afiliados blanquiazules.

Otro ex dirigente panista es César Nava Vázquez, quien en un año hundió al partido en una de las crisis internas más severas que ha vivido. A sus 35 años fue uno de los políticos panistas más polémicos y quizás el más controvertido de los 17 dirigentes que le habían precedido en el blanquiazul en 70 años de su historia.

Desde su elección como dirigente interino, tras la renuncia de Germán Martínez, el 8 de agosto del 2009, Nava fue cuestionado debido a su “cercanía” con la administración federal en turno, además de su oscuro paso como abogado de Pemex. 

En marzo del 2010, Nava admitió que firmó un contrato con el PRI para evitar una alianza en los comicios del 2010, lo que se transformó en un bochornoso escándalo y en una humillación a la hora de que los mexiquenses salieron a votar. La bancada del tricolor lo exhibió en la Cámara de Diputados como un político sin palabra ni experiencia. 

Uno más de los panistas belicosos es Germán Martínez Cázares. Quiso construir su candidatura presidencial desde la presidencia nacional del PAN, pero el plan se le frustró.

Recordemos que el domingo 5 de julio de 2009, las elecciones intermedias para renovar la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión fueron un desastre. Germán Martínez falló en la estrategia de su partido pues se montó en acusar a los gobernadores priistas de ser cómplices del narcotráfico y de la delincuencia organizada, pero sin exhibir pruebas, lo que provocó una aplastante derrota electoral que lo obligó a renunciar al día siguiente de los comicios. Su plan para ser presidenciable se fue…

Aunado a este pasado sin resultados favorables para Acción Nacional, pareciera que un cierto grupo cercano a la nostalgia del poder, busca regresar a él, mediante el control del PAN para imponer a los candidatos presidenciales. De ahí la andanada de gritos desde diversas trincheras, sin importarles la unidad y fortaleza alcanzada por el PAN bajo la dirección de Ricardo Anaya.

Este joven dirigente recibió un partido debilitado, “inflado” en su padrón y dividido por diversos grupos. Sin embargo, a pesar de su juventud, Anaya supo negociar, dirigir, orquestar para que el PAN se levantara el 5 de junio pasado con uno de los triunfos electorales más relevantes de los últimos tiempos de Acción Nacional.

Este año el PAN gobernará, por primera vez en su historia, 11 estados, lo que representa a cerca de 40 millones de personas. Y en tan sólo un año, la votación de Acción Nacional se incrementó en un 50%.

Y para los necios, Anaya ya les respondió: por el momento no busca candidaturas a la Presidencia de la República. Está concentrado en tener buenos resultados en las elecciones extraordinarias que se juegan este año como son la capital en Zacatecas, entre otras. Así como 3 gubernaturas y todas las alcaldías del estado de Veracruz que están en juego el próximo 2017. Y a pesar de la aclaración, Anaya ya les dijo a sus críticos que con gusto debate sus inquietudes, toda vez que lo que realmente importa en este momento es la unidad y la fortaleza del partido, la cual es más valiosa que cualquier interés personal, incluidos los propios.

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