Economía

Seis consejos para evitar compras por impulso este fin de año

80% de los mexicanos realiza compras sentimentales, acordes a su estado de ánimo, durante la temporada de alto consumo del fin de año; sólo 20% piensa si necesita un producto o puede pagarlo

Las compras por impulso son una tentación para ocho de cada 10 mexicanos, durante las fiestas de fin de año; quienes usualmente se dejan llevar por las emociones al realizar operaciones de consumo y fácilmente se endeudan.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) señaló que, sin saber por qué, miles de mexicanos son “secuestrados” por las compras que no se reflexionan; donde el impacto de la publicidad, la entrega del aguinaldo y las ansias por festejar lleva al púbico a “escenarios donde se sienten obligados a consumir”.

Reportó que, de acuerdo al estudio Efectos en los estados de ánimo de los consumidores por compras por impulso, “si alguien está deprimido, frustrado o aburrido, comprar impulsivamente parece ser una táctica efectiva para sentirse mejor.

Sin embargo, después de la compra, los estados de ánimo no son uniformemente positivos; porque muchos pueden llegar a sentir culpa, enojo o ansiedad; sensaciones que nos vuelven a poner en búsqueda de otro momento de euforia, a través de una nueva compra”.

¿Quién gana: la emoción o la razón?

La coach en finanzas, Mónica del Castillo, explicó que los estudios de marketing han demostrado que las emociones “son un combustible” para impulsar las compras; y éstas, casi siembre derrotan a las compras razonadas.

“Se estima que 80% de las compras obedecen a sentimientos de alto valor como la euforia, gusto, estima, cariño, empatía; y hasta emociones relacionadas con conceptos como el amor, religión y costumbres decembrinas.

Además de placer y hasta cierta sensación de poder o recompensa ante sentimientos negativos como enojo, tristeza, falta de atención o vacío; que en todos los casos son un riesgo de compras innecesarias, consumismo y deudas hasta por dos años”, apuntó.

La especialista refirió que sólo 20% de las operaciones de compraventa son racionales o realizadas pensando en la utilidad, conveniencia, beneficios, capacidad de pago y tiempo que tomará pagarlas.

De tal suerte, apuntó, que es muy importante que ante la llegada de las fechas de alto consumo del fin de año –como Navidad y el 31 de diciembre- exista la plena conciencia de cualquier compra debe ser respaldada por ingresos: salario, bonos, aguinaldo o ahorros.

También, subrayó, debe existir un equilibro entre el costo y el beneficio que nos aporta esos artículos que tanto deseamos en dichas fechas. “Y una forma de evitar la tentación compras por impulso es comparar el precio con el número de horas o días que debes trabajar para pagarlo”.

Recomendaciones

La Condusef y la plataforma de soluciones financieras para empleados Paynom te recomiendan:

  1. Pon límites. Uno de ellos es no hacer las compras cuando tienes hambre, cansado, triste, estresado, ansioso o muy efusivo; ya que serás más propenso a adquirir cosas que no necesitas.
  2. Enfrenta tu realidad financiera. El primer paso es identificar el monto de tu salario: cuánto ganas realmente, cuánto necesita para cubrir los gastos básicos, cuánto debes reservar para deudas preexistentes y cuánto te queda para comprar regalos o para disfrutar de las fiestas decembrinas.
  3. Haz una lista con los artículos que de verdad necesitas y el monto que puedes cubrir: ropa, zapatos, electrónicos, regalos de Navidad y hasta un viaje. Esfuérzate para no salirte de ella. Antes de pagar pregúntate: ¿lo quiero o lo necesito?, ¿tengo para pagarlo? y ¿cuánto tardaré en pagarlo?
  4. Ten una meta definida. Para ello debes redactar un presupuesto: registra tus ingresos y gastos de la quincena o el mes; establece prioridades y sólo compra aquello que puedas pagar. Recuerda que tener un plan para tu dinero potencia el lado racional del cerebro a la hora de las tentaciones de consumo.
  5. Da prioridad al ahorro. La elaboración de un presupuesto, además de ayudarte a enfrentar tu panorama financiero, también te dejará saber qué cantidad puedes destinar al ahorro. Por ejemplo, si no tienes deudas, puedes invertir tu aguinaldo y otras prestaciones en algún fondo; de esta forma tu dinero no perderá valor y tendrás un “colchoncito” en caso de una emergencia económica.
  6. Evita el endeudamiento. Tus deudas totales no deben superar 30% de tus ingresos. Usa tus tarjetas de crédito con responsabilidad y de ser necesario, busca ayuda psicológica si no puedes controlar tus deseos de comprar; o experimentas culpa, ansiedad, enojo, tristeza o depresión, porque no tienes recursos para pagar.

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