En el Día de las Madres, la la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) reconoció la labor de las madres buscadoras en México y advirtió que la crisis de desapariciones continúa siendo uno de los problemas más graves de derechos humanos en el país, mientras colectivos marcharon este 10 de mayo para exigir verdad, justicia y avances en la localización de miles de personas desaparecidas.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que las desapariciones “siguen siendo uno de los desafíos más graves y dolorosos en materia de derechos humanos en México”, al tiempo que destacó el trabajo de los colectivos de búsqueda, muchos de ellos integrados y encabezados por mujeres.
A través de un mensaje difundido este 10 de mayo por ONU-DH México, Türk señaló que las familias de personas desaparecidas no solo realizan labores fundamentales de búsqueda y documentación, sino que además mantienen viva la memoria de las víctimas, visibilizan la problemática y exigen rendición de cuentas a las autoridades.
“El sufrimiento que provocan las desapariciones es inimaginable y prolongado para las familias”, sostuvo el funcionario internacional, quien además advirtió que esta crisis ha deteriorado la confianza entre la ciudadanía y el Estado mexicano, responsable de prevenir, investigar y sancionar estos delitos.

Crisis más grave de México: desaparición de personas
Las declaraciones forman parte del balance realizado por Volker Türk tras su visita oficial a México el pasado 22 de abril, cuando sostuvo encuentros con autoridades federales, integrantes del Poder Judicial, organizaciones civiles y colectivos de familiares de personas desaparecidas.
Durante esa visita, el Alto Comisionado reconoció que México cuenta con un marco jurídico considerado referente internacional en materia de desaparición forzada, particularmente por la participación de las víctimas en la construcción de la Ley General en la materia. Sin embargo, insistió en la necesidad de fortalecer los mecanismos de búsqueda, la identificación forense, las capacidades de investigación y las medidas de protección para las familias buscadoras.
Türk también llamó a evitar la politización del tema y pidió colocar a las víctimas en el centro de las acciones institucionales.
En paralelo, colectivos de madres buscadoras realizaron este 10 de mayo marchas y movilizaciones en distintas ciudades del país para exigir avances en las investigaciones y la localización de miles de personas desaparecidas.
La ONU-DH reiteró su solidaridad con las familias y aseguró que continuará brindando acompañamiento y asistencia técnica al Estado mexicano para enfrentar lo que calificó como una crisis humanitaria persistente.
