La fiebre mundialista no solo se vive en los estadios y las fan zones. En pleno corazón de la Ciudad de México, miles de aficionados han acudido a la Catedral Metropolitana para visitar al llamado “Niño futbolista”, una figura del Niño Jesús vestida con los colores de la Selección Mexicana, a quien muchos encomiendan la suerte del Tricolor en la Copa del Mundo 2026.
La peculiar tradición tiene sus raíces en el Mundial de 1970, cuando México fue sede por primera vez del torneo. Desde entonces, algunos fieles comenzaron a vestir imágenes del Niño Jesús con uniformes de futbol como una forma simbólica de pedir protección, bendiciones y buenos resultados para la selección nacional.
Una tradición que llegó a la Catedral Metropolitana
Por primera vez en más de cinco décadas, la imagen conocida como el “Niño futbolista” fue instalada en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. El traslado ocurrió después de que la tradición dejara de realizarse en la iglesia de San Miguel Arcángel, donde se había mantenido durante años. De acuerdo con autoridades religiosas, fueron los propios fieles quienes solicitaron que la imagen fuera exhibida en el principal templo católico del país.
La figura ha sido colocada en distintos espacios del recinto religioso y permanecerá expuesta durante el desarrollo del Mundial, independientemente de los resultados que obtenga la Selección Mexicana.
Aficionados de varios países se suman a las oraciones
La presencia del “Niño futbolista” no ha llamado la atención únicamente de los seguidores mexicanos. Visitantes de países como Colombia, Argentina y España también han acudido al recinto para tomarse fotografías y elevar plegarias por el desempeño de sus respectivas selecciones.
Durante estos días, la imagen ha portado un uniforme similar al que utilizará México en su próximo compromiso mundialista frente a Corea del Sur, encuentro que ha generado gran expectativa entre la afición nacional.
Entre la devoción y la polémica
Aunque la mayoría de los visitantes recibe con entusiasmo esta tradición, también existen opiniones divididas. Algunos creyentes consideran que vestir al Niño Jesús con una camiseta de futbol es una expresión cultural y religiosa arraigada en México, mientras que otros opinan que mezclar símbolos religiosos con el deporte resulta inapropiado.
Más allá del debate, el “Niño futbolista” se ha convertido en uno de los símbolos más curiosos del Mundial 2026 en la capital mexicana, reuniendo a miles de personas que, entre la fe y la pasión por el futbol, esperan que el Tricolor consiga una actuación histórica en el torneo.
